Mi persona favorita, por Sylvette Yvonne

No hay un solo día en el que no me detenga a pensar en la belleza que eres, por dentro y por fuera. Me encanta perderme en tus ojos de color esmeralda, son como dos puertas a un universo que solo tú y yo conocemos. Y cuando me miras, esa forma en que me miras... siento que el tiempo se detiene y solo existimos tú y yo.

Tu rostro tiene ese toque tan especial. Adoro tus cejas, que enmarcan tu mirada, y cómo te ves con esa barba que me encanta acariciar. Tienes una piel que me fascina tocar y ese pelo que me gusta despeinar. Tienes un estilo inconfundible y una presencia que ilumina la habitación.

Tus labios son un imán, y tus besos, simplemente el mejor refugio, siempre me saben a hogar. Pero si tengo que elegir un gesto, es el de tu sonrisa y, por supuesto, tu contagiosa risa, que alegra cualquier momento. Tienes ese humor único que desarma mis días grises.

Hay tanta fuerza y calidez en tus manos, especialmente cuando agarras mi mano con esa firmeza que me da seguridad, o en la protección de tus abrazos. Siento esa misma dulzura cuando me tomas de la cintura, acercándome a ti. Y la forma en que te mueves, ese caminar tan tuyo, es una poesía.

Escucharte es un placer. Tu voz me calma y me emociona, y la forma en que te expresas y lo comunicativo que eres demuestra tu claridad de ideas. Admiro profundamente tu inteligencia, tu lado intelectual, tu forma de pensar, y cómo esa mente brillante te hace ser único.

Pero más allá de lo físico, eres admirable. Eres auténtico, con una personalidad que me enamora cada día, incluso tu dulce timidez tiene un encanto especial. Me conmueve lo sentimental y sensible que eres; me gusta que me muestres tus emociones. Y tu historia me enseña, me inspira y me hace amarte más.

Eres un ejemplo de lo perseverante, trabajador y luchador que se puede ser, con una determinación que te hace conquistar el mundo. Pero lo que más valoro es tu corazón inmenso: eres altruista, bondadoso y generoso, además de increíblemente respetuoso.

Y hablemos de nuestro amor. Tu amor por mí es el motor de mi vida, me hace sentir la persona más afortunada del mundo. Eres tan romántico y detallista que siempre me sorprendes. Tu paciencia conmigo es un regalo, y tu aroma es mi perfume favorito.

Adoro tu gusto por la música, la admiración a lo que amas con esa pasión contagiosa. Todo en ti, mi amor, es perfecto para mí y la persona que me inspira a ser mejor. Y por eso, hoy y siempre, te elijo a ti.


- Sylvette Yvonne

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