Renacer, por Sol Rey
Renacer Sol Rey Toda encrucijada exige una pequeña traición: la traición del camino que no será recorrido. Son las puertas que se cierran de repente; algunas, por voluntad propia, y muchas otras, sin opción. ¿Es posible desviarse cuando se llega a un punto donde el sendero se bifurca? Ambos caminos parecen inciertos, similares; aunque uno de ellos siempre se siente más seguro o conocido. Tal vez esos senderos no existan, y sea un acantilado el que sorprenda a los pies cansados de tanto andar. Un abismo aterrador, pero a su vez prometedor; una nueva vida que despierta junto a quien la encuentra, luego de haber dormido demasiado tiempo bajo la tierra. Algunos se atreven a dar el salto. Otros prefieren la costumbre y la comodidad de la certidumbre. La mitad de los que saltan al vacío, paradójicamente, ascienden al cielo; la otra mitad desciende a las tinieblas. Aunque nunca es tarde para volver a saltar. Después de todo, hay caídas que son iniciaciones disfrazadas. Los antiguos decí...